
Las precipitaciones, cuando son intensas y persistentes, pueden generar inundaciones, que causan daños de gravedad a los bienes y las personas. Las depresiones aisladas en niveles altos (DANA), por ejemplo, son especialmente frecuentes en verano y otoño, y pueden resultar muy peligrosas si no se toman las precauciones necesarias.
Si sufres daños por agua o inundaciones, debes saber que no estás solo: el seguro te protege. Ya sea a través de tu aseguradora, del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) o de Agroseguro.
De todas formas, hoy queremos adelantarnos y darte una serie de consejos para que puedas prevenir los daños ante un aviso por lluvias torrenciales.
- Evita los desplazamientos, ya sean a pie o en vehículo. Si tienes que salir, extrema las precauciones.
- Asegúrate de estar bien equipado/a para cuando lleguen las lluvias: prendas y botas de lluvia, pala, linterna con pilas cargadas, móvil con la batería al 100%, agua potable y comida no perecedera (conservas) para unos días.
- Prepara un kit de emergencia que puedas llevar contigo en caso de desalojo: móvil; medicamentos imprescindibles; documentos de identificación y dinero (efectivo y tarjeta).
- Desenchufa los electrodomésticos que estén situados a nivel del suelo.
- Eleva los objetos de valor, poniéndolos en estanterías o sobre mesas, camas y sillones. ¡Ah, y acuérdate de revisar los sótanos y trasteros!
- Si es factible, aparca tus vehículos en zonas altas, libres del riesgo de inundación. Si dispones de cuñas, calza las ruedas del coche.
- Cierra todas las ventanas y pliega los toldos. Retira las macetas y cualquier objeto que pueda ser movido por el viento y causar daños.
- Revisa el estado de tus instalaciones: limpia los sumideros, desagües y canalones, y mantenlos libres de cualquier obstáculo. Comprueba el estado de las rejillas de desagüe públicas más próximas a tu vivienda. Especialmente las cercanas a las entradas de garajes. Confirma que el agua podrá evacuarse bien.
- Instala barreras de protección (sacos terreros, tablones…) en los puntos de acceso al inmueble (puertas, portones…).
- Agrupa a los familiares dependientes (niños, mayores, discapacitados…) y asegúrate de que estén con personas que puedan cuidarlos. Informa a las autoridades de situaciones de riesgo (por ejemplo: vecinos vulnerables que carecen de compañía).
- Cuenta con un listado de teléfonos de emergencia (112, bomberos, protección civil, familiares…).
- Verifica que tienes tu seguro en regla.
Fuente: Estamos Seguros